Cuando una persona se encuentra con sobrepeso, el exceso de grasas e hidratos de la dieta se absorbe en el intestino, las grasas se metabolizan en el hígado y su exceso genera un aumento en las concentraciones de colesterol malo o LDL y triglicéridos.
En el caso del exceso de azúcares simples, estos pasan directamente al torrente sanguíneo aumentando la concentración de glucosa en sangre, esto trae aparejado que el páncreas necesite sintetizar mayor cantidad de una hormona llamada insulina (esta hormona permite que la glucosa entre a la célula para ser utilizada como combustible).
Como el páncreas necesita sintetizar más insulina, puede producirse un agotamiento del mismo, más precisamente de los islotes de Langerhans (lugar exacto donde se fabrica la insulina). Esta situación trae como consecuencia una reducción en la síntesis de insulina y por consiguiente una menor entrada de glucosa a la célula.
Como consecuencia de esta situación se puede decir que:
- Las células no trabajan adecuadamente porque no tienen un buen aporte de glucosa como combustible.
- La fabricación de insulina se ve alterada por agotamiento pancreático.
- Se produce una hiperglucemia.
- Se produce el surgimiento de la diabetes, generalmente tipo 2 o insulina no dependiente.
A tener en cuenta:
- Controlar el peso.
- Realizar actividad física diaria.
- Poner en práctica una alimentación baja en grasas y rica en fibra