Por otra parte, el consumo de grandes cantidades de aceite, harina y semillas de linaza durante el embarazo, podrían afectar el desarrollo del sistema reproductivo del feto. Aunque no hay datos concluyentes al respecto, conviene ser cautos y tener en cuenta estas contraindicaciones. Además, si bien es poco frecuente, en algunos casos la linaza provoca reacciones alérgicas, por lo que su introducción en la dieta debe ser gradual y controlada, para evitar efectos secundarios perjudiciales.
Si estás ingiriendo alguna medicación, debes saber que el consumo de linaza puede interferir en su absorción, por lo que es conveniente que su ingesta este alejada del horario de administración del medicamento. Otro de los efectos secundarios de la linaza es producir gases durante los primeros días de su consumo, que desaparecen a medida que se habitúa el organismo.
En cualquier caso, lo más indicado es que ante cualquier duda consultes con tu médico y que en ningún caso, abuses del consumo de linaza, en cualquiera de sus formas, semillas, harina o aceite. Por más beneficiosa que pueda llegar a ser la linaza para tu organismo, la ingesta excesiva de linaza, te acarreará efectos secundarios perjudiciales para tu salud. Conoce más acerca de las propiedades de la linaza para perder peso y de cómo introducir los beneficios de la linaza para adelgazar, en tu dieta diaria.