Por su alto contenido en azúcares, es un alimento básicamente energético, aunque aporta menos calorías que el azúcar, ten en cuenta que una cucharadita de miel pesa mucho más que una de azúcar. Por otra parte, si bien es cierto que su poder para neutralizar las bebidas ácidas es mayor, es bastante menor para endulzar las calientes, en las que habitualmente se emplea.
En comparación con el azúcar que aporta 400 calorías cada 100 gramos, la miel provee de 322 calorías y es fuente de ácidos naturales, minerales, proteínas, aminoácidos, enzimas y otras sustancias, responsables de los beneficios que reporta su consumo para la salud. Además, sustituir el azúcar por la miel, evita la pérdida de calcio que provoca el consumo de azúcar.
Son conocidos los poderes curativos de la miel como antiséptico, fortificante, calmante, laxante, diurético y bactericida, entre otras aplicaciones terapéuticas. Su consumo es muy recomendable para deportistas, ya que sus nutrientes son rápidamente aprovechados por el organismo. Por todo esto, si estás a dieta, debes saber que puedes incorporarla, siempre que no te excedas. Recuerda que no está excenta de calorías, que debes sumar a tu recuento diario.