Uno de los beneficios de los arándanos sobre los que se ha centrado la atención son los que se refieren a sus propiedades antioxidantes, debidas al alto contenido de flavonoides, presentes en particular, en los arándanos azules. A tal punto, que han sido estudiados en relación al tratamiento de enfermedades degenerativas, como el mal de Alzheimer.
Además, el jugo de arándano rojo, ha sido señalado como especialmente útil en el tratamiento natural de la cistitis y otras afecciones urinarias. Por otra parte, a los arándanos negros, se les reconocen propiedades astringentes por su alto contenido en tanino y también se les atribuyen efectos antisépticos, antidiarreicos e hipoglucemiantes.
En cuanto a su composición nutricional, no contienen grasas, sodio, ni colesterol, son muy ricos en vitaminas y fibras, aportan potasio, magnesio, provitamina A, vitamina C, vitamina E y sólo aproximadamente 30 calorías, cada 100 gramos.