Se suele señalar a los trastornos alimentarios como consecuencia de una crianza conflictiva y un desarrollo psicoafectivo no adecuado. La relación o vínculo madre hija suele estar distorsionada o no haber sido la más adecuada. En este aspecto tan complejo van a estar jugando varios factores y sobre todo habrá una gran especificidad en función de cada caso y las particularidades que han rodeado a esa familia y esa relación madre hija.
Para tener en cuenta las causas de posibles patologías como un trastorno alimentario como la anorexia nerviosa, se pueden tomar aspectos históricos desde la pre-concepción hasta el momento actual, así como aspectos contextuales relacionados con los modelos sociales.
Se suele vincular un trastorno alimentario de forma simbólica con un rechazo a la madre, a lo materno, a lo que naturalmente tiene el mandato de alimentar y dar vida. El trastorno alimentario como la anorexia puede estar siendo una reacción a un rechazo materno como por ejemplo, un hijo o hija no deseado/a.
En general el conflicto pasa por estos aspectos principales, pero a tener cuidado, ya que no son exclusivos y seguramente juegan otros aspectos situacionales, históricos, biológicos y sociales para que se desencadene un trastorno alimentario como la anorexia.