También quien padece anorexia puede realizar ejercicios físicos desmedidos a fin de seguir bajando de peso ya que se sigue viendo como gordo. Lo que más nos estará hablando del grado de patología o nivel de enfermedad de la anorexia es la negación de estar enfermo, la no aceptación de padecer anorexia.
Esto se traduce en otros síntomas como:
- La pérdida importante de peso, peso corporal bajo: menos del 85% del peso considerado adecuado para la edad y el peso.
- Distorsión de la imagen corporal (el enfermo sigue viéndose gordo a pesar de estar delgado).
- Se niega a tener o mantener un peso corporal de nivel medio o por encima del peso que equivale a su edad y altura.
- Un intenso miedo a aumentar de peso o estar gordo.
- Pensamientos reiterativos en relación al peso y la forma corporal.
- Excesiva preocupación por los alimentos.
- Negación de un peso corporal bajo.
- Negación de sentir hambre.
- Trastornos del sueño: insomnio.
- Trastornos del comportamiento: aislamiento social, variaciones bruscas del humor o estado de ánimo.
- Extrañas costumbres en la alimentación.
- Desmayos debidos a la falta de nutrientes.
- Hiperactividad.
- Aquellas mujeres con períodos menstruales que no han pasado la fase de la menopausia tienen ausencia de por lo menos tres ciclos consecutivos menstruales o amenorrea.
- Tienen otros trastornos alimentarios relacionados como por ejemplo bulimia.
- Una piel seca que al pellizcarse no puede recuperar una forma normal.
- Deshidratación.
- Dolores abdominales.
- Letargo.
- Constipación.
- Fatiga.
- Mareos.
- Color de piel amarillenta.
- Intolerancia al frío.
- Demacración.
- Desarrollo de vello corporal blanco y fino (lanugo).