Un problema adicional, que debe ser contemplado ante una ruptura de pareja, es cuando existen hijos, a los que probablemente les cueste aceptar la separación de sus padres y más aún, una nueva relación sentimental de alguno de sus progenitores. Son los que más sufren los efectos de una ruptura matrimonial o la muerte de uno de sus padres. Algo, que se complica, si el padre o la madre emprende una nueva relación amorosa.
Existen también parejas en situaciones especiales, que pueden presentar problemas particulares tanto en el desarrollo como en la ruptura y fin de la relación de pareja. En cualquier caso, vale tener presente la evolución del deseo, eso que un día hace que nos sintamos atraídos hacia otra persona como pareja y que luego deja de existir conduciendo a la ruptura de tales relaciones.
En La pareja rota: familia, crisis y superacion, Luis Rojas Marcos señala que cada historia de amor es diferente: el comienzo es único, el argumento original y el final imprevisible. A veces la unión de la pareja se debilita y surgen conflictos que erosionan el amor y conducen al resentimiento, la infidelidad y la separación. La ruptura de la pareja tiene muchos de los elementos de una tragedia, pero una gran parte del sufrimiento que ocasiona no es un síntoma de enfermedad, sino un signo saludable de supervivencia, de crecimiento y de desafío a la desesperanza, el cinismo, la apatía y el fatalismo humanos.
Resulta curioso, que en contraposición a la creencia generalizada, según un estudio del Instituto Canadiense de Estadística, los hombres se deprimen más que la mujer tras la ruptura de pareja. Si bien, tanto hombres como mujeres pueden sufrir tras una ruptura sentimental un periodo de depresión, esto es más frecuente en los hombres, en particular en los primeros dos años que siguen a la separación de la pareja.
Por otra parte, si uno de los integrantes, sigue unido a la relación por fuertes lazos de amor, puede ser un gran paliativo la autoayuda contra el desamor y diferentes técnicas, similares a las que se emplean ante el duelo por la pérdida de un ser querido.