- Son moléculas orgánicas, esenciales para la vida.
- Están compuestas por carbono, oxigeno, hidrógeno.
- Son solubles en agua.
- Almacenan energía.
- Las plantas son las principales portadoras de hidratos de carbono, esto se debe a que estas poseen clorofila, un pigmento responsable de captar la luz solar y a partir de ahí elaborar glucosa.
- Hidratos de carbono complejos: Son polisacáridos, es decir están conformados por diferentes monosacáridos. Dentro de este grupo encontramos, la celulosa, hemicelulosa, almidón, etc. Se caracterizan por ser absorción lenta.
- Hidratos de carbono simples: Dentro de este grupo encontramos los monosacáridos y disacáridos. Por ejemplo: glucosa, fructosa, sacarosa, maltosa, lactosa. Se caracterizan por absorberse rápidamente en el organismo.
- Son fuente de energía. Su metabolización aporta calor y energía corporal.
- Ayudan a evitar que las proteínas se utilicen como fuente de energía.
- Previenen la cetosis, ya que los carbohidratos participan en el metabolismo lipídico.
- Intervienen en el buen funcionamiento del sistema nervioso central, ya que entre otras funciones los hidratos de carbono son utilizados como combustible para que se produzcan las transmisiones nerviosas.
- Son fuente de reserva de glucógeno, los hidratos de carbono metabolizados en glucosa, forman un depósito de energía, denominado glucógeno. Este proceso se lleva a cabo principalmente en el hígado.
- Son necesarios para la formación de otras sustancia químicas.
- Forman parte de los antígenos de membrana, nucleótidos, etc.
Para llevar adelante una dieta saludable es necesario consumir un alto porcentaje de hidratos de carbono complejos, ya que estos ayudan a regular por ejemplo la glucemia, el colesterol, triglicéridos, etc. Además de aportar vitaminas, minerales y antioxidantes naturales.