Según la definición otorgada por la OMS, las causas más comunes que originan este inconveniente son:
- Polución interior del aire
- Perfumes artificiales
- Iluminación pobre o excesiva
- Posicionamiento erróneo de los sistemas de calefacción y aire acondicionado
- Mala acústica
- Ergonomía pobre
- Diseño pobre del equipamiento hogareño
- Contaminación química y/o biológica
Entre las consecuencias más graves que puede generar este problema del Síndrome del edificio enfermo, se encuentran algunas cosas tales como alergias (la más común), náuseas, mareos, resfriados o irritaciones en ojos, por citar algunos de los casos más frecuentes.
Si quieres conocer más trucos y consejos para mantener tu hogar en condiciones saludables, no dudes en visitar nuestra sección de Casa sana.