Por ejemplo, el lúpulo es un buen estimulante del apetito y un suave sedante, su gran porcentaje de agua acentúa su efecto refrescante, la malta aporta carbohidratos y vitaminas, así como el gas carbónico promueve la circulación sanguínea y favorece la digestión.
A su vez, es digna de destacar la cantidad de minerales que tiene esta bebida. Con un litro de cerveza se satisface casi la mitad de las necesidades diarias de magnesio de un adulto. Y también un 40 y 20 por ciento respectivamente de las cantidades diarias indespensables de fósforo y potasio. Al ser rica en potasio y baja en sodio, es diurética y al tener mucho magnesio es muy buena para el corazón y también para evitar la formación de cálculos renales.
Dentro del apartado vitamínico, la cerveza posee todas las vitaminas importantes del grupo B y también vitaminas A, D y E, entre otras.