Por ejemplo, si quieres combinar una cerveza del tipo pilsen (como la Pilsner Urquell) con determinadas comidas, puede ir bien con bacalao o algunas anchoas, ejerciendo un efecto "limpiador" del paladar. También estas cervezas ligeras, como ser la kolsch, sirven bien para acompañar comida mexicana y oriental.
Si quieres acompañar algunas carnes, por ejemplo una scotch ale puede ir de maravillas con un cerdo agridulce.
También las cervezas se complementarán de maravillas con los postres. Por ejemplo, algunas cervezas de abadía, con su tipo bien frutado, pueden ir bien con algunas tartas de manzana. Ni hablar de las cervezas negras. Una buena stout tranquilamente puede acompañar una mousse de chocolate, donde sus notas tostadas realzarán mutuamente sus sabores.