Si nos queremos y respetamos a nosotras mismas estaremos preparadas para querer y respetar a los demás.
- Cuídate:
Cuidarte es una de las primeras maneras de demostrarte que te quieres. Cuídate en todos los sentidos: estéticamente, salud, forma física, formación intelectual e invirtiendo en ti misma.
¿No cuidarías con esmero a la persona que más quieres?, pues haz lo mismo contigo. Tú también eres tu persona más querida.
Mímate igual que mimas a tu marido, a tus hijos y a la gente que quieres. ¿Por qué si lo haces con ellos, no lo haces también contigo?
Yo todas las mañanas lo primero que hago al levantarme es mirarme al espejo y decirme cuanto me quiero.
Pon límites a los demás practicando la asertividad:
Practica la asertividad y pon límites a los demás para que no abusen de ti, hasta el punto de ir por encima de tus propios intereses.
Con esto no quiero decir que no ayudes a los demás, ni que dejes de apoyar a tus seres queridos. Simplemente pon unos límites. Ayudar a los demás también puede ser gratificante, pero nunca les dejes que lleguen más allá de lo que tú quisieras.
Esta clave es fundamental si quieres obtener y conservar tu autoestima. Ya que de otra manera estás aprendiendo a ser lo último en tu escala de valores, por lo que no te sorprendas luego si te encuentras que careces de autoestima.
Sin autoestima se resentirá todo lo demás a tu alrededor: familia, economía, salud porque al no quererte, no te creerás merecedora de todo ello. Así que por el bien tuyo y de tu misma familia, aprende a quererte y pon límites a los demás.
Permítete ser como eres:
Igual que amar a los demás supone una aceptación de la persona amada con sus defectos y virtudes, acéptate a ti misma también con tus defectos y virtudes.
No te infravalores, todas/os somos personas únicas y magníficas. Tenemos puntos fuertes y carencias que se pueden entrenar y mejorar.
Haz de tu vida lo que quieras para ti. Y si careces de alguna habilidad necesaria para conseguir tus metas, en vez de machacarte pensando que no sirves o que no das la talla, entrénate para conseguir esa habilidad. Por mal que se te dé, con la práctica puedes ser una experta en lo que quieras.