Una de las primeras reglas de la elegancia y el saber estar consiste en elegir la ropa según el contexto y la situación.
Si vamos a un lugar en el que nos vamos a encontrar con gente de negocios aunque vayamos con un amigo, vale la pena hacer un esfuerzo y no vestirse como si fuéramos a la playa. Lo mínimo aceptable sería llevar un pantalón o una falda y un polo, lo que consideraríamos ropa informal de negocios.
Otras reglas a seguir son:
- Evitar las chanclas. Sin duda son fresquitas pero no están adaptadas al asfalto sino a la playa o la piscina. En un contexto de negocios tenemos que cuidar todos los detalles incluido el calzado.
- Nuestro aspecto tiene que ser profesional. Si dudas sobre si llevar una prenda o no porque es demasiado informal, lo más probable es que tengas razón, así que no la lleves.