Te voy a dar en este artículo unas pautas para que recuperes la seguridad en ti misma y este obstáculo deje de suponer un impedimento.
- Entrénate para mejorar:
Básicamente la inseguridad se presenta por la creencia de que no poseemos determinadas habilidades. En caso de que esto fuera cierto tienes la posibilidad de entrenarlas. Nada en esta vida es definitivo, cambia aquello con lo que no estés contenta acerca de tu persona y te esté impidiendo avanzar.
Entrena las habilidades necesarias para conseguir tus objetivos como el que va a un gimnasio. Practica con una determinada frecuencia sobre la habilidad necesaria hasta que la hagas tuya. En la constancia está la clave.
Todo se puede aprender te puede costar más o menos pero todo se aprende.
- Tener siempre presentes tus habilidades y los logros que has conseguido en el pasado:
Una acción que te puede ayudar con tu seguridad es recordar las cosas para las que eres hábil (algo habrá) y si no lo encuentras pregúntale a tus familiares o amigos, estoy segura de que ellos encontrarán más de una cosa. También recuerda los logros que has conseguido en el pasado y procura rememorar cómo los conseguiste.
Apunta en un papel todas las cosas que se te dan bien y los logros que has alcanzado. Esto no sólo te ayudará a recuperar la seguridad en ti, sino que puedes trasladar y adaptar al presente fórmulas que utilizaste en el pasado para superar determinadas situaciones.
- Evita las comparaciones:
Tenemos la tendencia como seres humanos a competir entre nosotros y a medirnos todos por el mismo rasero. Somos personas distintas, mira si es así que hasta en las competiciones deportivas hay muy diferentes categorías.
Aún así cada persona es un mundo, tenemos un código genético único e irrepetible. Cada pequeña diferencia puede suponer grandes cambios en nuestras acciones y resultados.
Te invito a que dejes de compararte con los demás. Compite sólo contigo misma y ya verás que los resultados comienzan a ser espectaculares.