- Medio kilo de carne de cordero (o vaca) picada
- Una taza de cuscus o trigo burgol ya hidratados y listos para usar
- Una cebolla grande picada fina
- Una cucharada pequeña de comino
- Perejil picado
- Sal y pimienta a gusto
- Zumo de limón (si se van a consumir crudos)
- Semillas de sésamo
En primera instancia, mezcla la carne cruda con el cuscus (o el trigo burgol remojado) y también la cebolla y especias. Haz una pasta homogénea y forma albóndigas con ella. Si vas a consumirlo de manera cruda, no olvides añadir el zumo de, al menos, dos o tres limones a la preparación, ya que serán el único elemento de cocción; también algunos piñones o nueces. Caso contrario, rebosar con semillas de sésamo y freír en aceite o cocinar en horno, según gustos, hasta que estén dorados por fuera. Decora con hojas de perejil o cilantro. Recuerda que si los vas a comer crudos, debes dejarlos macerando con limón.