- Trata de otorgarle un espacio único y personal a tu hijo adolescente donde pueda sentirse seguro y que sienta que es su lugar.
- No invadas ese lugar, respeta su privacidad.
- No se recomienda insistir cuando el adolescente se opone a algo y siempre se debe respetar sus silencios o cuando no tiene ganas de comunicarse. El adolescente necesita replegarse y suele aislarse. Siempre puedes ofrecerle una charla pero si se niega, mejor déjalo, ya te solicitará cuando te necesite.
Que sea torpe y no coordine sus movimientos es algo normal y propio de alguien que crece todos los días un poco más físicamente.
No te preocupes si notas un rechazo hacia ti, es algo normal que quiera desprenderse y ya no ser el niño o el bebé ya que va a querer diferenciarse y conformar su personalidad adulta.
Si bien es bueno poner los límites lo mejor es encontrar la forma de consensuar sobre las pautas de convivencia y los valores familiares que quieras inculcar, dándole su espacio para emitir su opinión. Trata de evitar las imposiciones autoritarias ya que sólo lograrás que haga lo contrario.