Para el niño, la independencia va a pasar por ejemplo por aprender a caminar, adquirir el habla, etc. Con el desarrollo, el niño va logrando cada vez más independencia de sus padres, hasta llegar a la adultez donde tendría que ser totalmente independiente.
Para el adolescente, la independencia es algo que suele ser deseado y no deseado, ya que por un lado se quiere conformar una identidad propia y lograr independencia de los padres, pero por otra hay aún aspectos de la personalidad infantil que no permiten esta madurez y además influyen otros aspectos, como la dependencia económica.
¿Cómo hacer para que tus hijos sean independientes de una forma sana? Pues veamos algunos aspectos importantes:
- la independencia comienza a gestarse ya desde que el niño nace, se debe tener un equilibrio en la atención al niño, sin estar de forma permanente encima de él.
- La lactancia es mejor no prolongarla demasiado tiempo, hasta los 3 años como mucho.
- Cuando el niño pretende realizar algo se lo debe dejar sólo (dentro de lo razonable), para que resuelva por sí mismo y logre su objetivo sin ayuda.
- La frustración es importante que se de, por más angustia que te de ver a tu hijo llorar, tienes que dejarlo, ya que es importante que se frustre para que vaya logrando madurez emocional.
- Permitirle luchar por lograr sus propias metas o deseos y no intentar vivir tus propios deseos a través de tu hijo. Siempre le podrás recomendar lo que piensas, pero tienes que respetar su deseo siempre y cuando, sea una meta saludable y razonable.