El orden es fundamental, para que la energía fluya libremente, como así también, la buena iluminación. La selección de muebles, colores y juguetes debe tener en cuenta su personalidad. Son preferibles los materiales naturales como maderas macizas, fibras naturales y pinturas al agua.
El Feng Shui recomienda la cuna de madera para el descanso del bebé. El elemento madera, según la experta Mónica Koppel, autora de Feng shui para niños, es el ideal para los primeros años de la vida de los niños porque promueve la actividad, la concentración, la iniciativa y la creatividad. Además, sugiere que tenga espacios en la cabecera y se encuentre lejos de la ventana, para que al mismo tiempo, se sienta libre y protegido.
Entre las cosas que hay que evitar, señala que los pies de tu pequeño en su cuna, nunca deben apuntar hacia la puerta de la habitación. Por otra parte, no son recomendables las alfombras y cortinas que atrapan tierra y pueden concentrar energías negativas. Nunca coloques estanterías situadas sobre la cabecera de su cama o cuna, ya que se sentirá bloqueado y recuerda que cuanto más sencillo y más reducido sea el mobiliario, tanto mejor.
En cuanto a los colores para pintar las paredes de una habitación infantil, el amarillo es ideal porque da alegría y puede compensar la falta de luz natural, pero en los bebés y niños muy pequeños, no es recomendable, porque los irrita. Tampoco son colores aptos para habitaciones de niños el blanco, negro y gris. Si en cambio, el verde, aunque no para adolescentes.
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