Lo que sí se puede asegurar con certeza es que lo tienes que pensar muy bien y no precipitarte a una decisión rápida y no meditada. Además, es básico que exista amor y que se comparta una serie de valores y acuerdos, que pauten una especie de contrato, que ambos se comprometen a respetar. Si esto es quebrantado, pues lo más recomendable es que haya una separación.
- Trata de hablar con personas de confianza sobre el tema
- Tomate un tiempo para sentir el amor que aún hay en la pareja.
- Comunícate con tu pareja y habla profundamente sobre el tema y plantéale todo lo que te molesta sobre la situación y trata de ver lo que el otro piensa.
- Busca un terapeuta de pareja especializado, para acudir de forma personal y con tu pareja, para que te ayude a resolver el problema.
- Luego de meditarlo profundamente, toma una decisión que sea lo más sana para tí.