Veamos algunos ejemplos de cómo se mueve la energía o Chi en los espacios.

La energía entra a un espacio y se desplaza en ondas suaves antes de salir por las puertas o ventanas. Este movimiento ocasionará una sensación placentera a las personas que habiten el espacio.

La energía entra y consigue puertas o ventanas enfrentadas a la puerta principal, saliendo rápidamente sin distribuirse por el resto de los espacios.

Si el sitio es cerrado con una sola entrada la energía circulará violentamente para volver a salir por donde entró, pero mientras esté en el espacio será una energía agresiva ocasionando incomodidad a los habitantes.