Esta carta se refiere a la llegada de buenos tiempos, a lo positivo que está por acontecer, a la regeneración, a un momento de siembra en el que se encontrará terreno fértil.
Es el arcano de la esperanza y se relaciona con la sanación de viejas heridas, con volver a creer, la autoestima y el resurgimiento de los proyectos y de la fe, el optimismo, la integración y la paz interior.
Cuando sale invertida puede ser señal de esperanzas frustradas, desequilibrio o depresión. También puede indicar descreimiento, miedo a volver a empezar, decepción, inseguridad, baja autoestima, cansancio o desilusión.