La varita mágica corresponde a los bastos y a su vez, cada uno de los cuatro elementos se relacionan con los cuatro elementos de la naturaleza: la tierra, el agua, el aire, el fuego y a los cuatro planos de la existencia humana: el plano físico, el plano emocional, el plano mental y el plano espiritual o energético.
El mago es quien realiza la alquimia transformadora de las condiciones humanas, conocedor de la condición humana y de las leyes de la naturaleza que la rigen.
Esta carta es indicio de actividad y movimiento, es la acción que da orden al caos y denota voluntad, iniciativa, magia positiva, intuición, versatilidad y locuacidad. Es un carta positiva y de buen augurio, que pronostica éxito en los proyectos e inteligencia al actuar.
Si sale invertida puede indicar falsedad, ansiedad, engaño, estafa, magia negativa, torpeza, mentira, confusión, fracaso, traición o temor al cambio.