El Arcano Mayor de la Templanza se corresponde con la etapa posterior a la muerte y anterior al nacimiento. Se refiere a la dulce espera y puede, en efecto, anunciar la llegada de un bebé.
Sin embargo, también se relaciona con la gestación en sentido amplio y es señal de que algo nuevo se avecina.
Es símbolo de esperanza, paciencia, armonía, tolerancia, estabilidad, serenidad, equilibrio, calma, moderación y adaptación.
Si sale invertida puede indicar ansiedad, impaciencia, frustración, esterilidad, excesos, desequilibrio, desorden y abuso.