Una fiesta como si se tratara de algún rodeo del lejano oeste, en donde los animales sean los protagonistas puede ser genial. Y si consigues un campo o una granja donde montarla, pues muchísimo mejor aún, ya que los niños tendrán contacto directo con los animales y la pasaran de maravillas.
Si no puedes acceder a una granja, al menos estaría bien que hagas la fiesta en un lugar abierto o si empleas un salón, decóralo acordemente, poniendo fardos de pasto, dibujos de animales, baldes con agua y cuestiones afines. Incluso puedes proponer juegos, como el clásico de "póngale la cola al burro" o de imitar animales para darle un marco idóneo a la cuestión.
La torta puede tener forma de animal o tener un decorado "campestre". También no debe faltar la piñata con sorpresas alusivas, los centros de mesa bien rústicos y los souvenirs. Lo ideal a la hora de los entremeses serían comidas a la parrilla. Por ejemplo hamburguesas, salchichas o filetes, que se hacen rápidamente, pueden comerse en panes y obedecen a la tradición granjera.
De seguro, nadie la pasará mal en esta fiesta de animales de la granja. Pero si deseas conocer algunas opciones más, puedes recurrir a nuestra sección de fiestas temáticas para tantear otras posibilidades.