- Come lentamente, tómate el tiempo necesario para hacerlo.
- No te dés atracones de comida, consume pequeñas porciones, es preferible que comas poca cantidad varias veces al día, en lugar de pocas comidas y mucha cantidad.
- Evita los alimentos grasos.
- Evita los alimentos picantes, salsas, sodas o gaseosas, alcohol.
- Leche: Descremada.
- Queso: untable descremado. Evita los quesos picantes o muy maduros.
- Huevo: Consume solo la clara.
- Carne: Pescado, pollo sin piel, carne de ternera sin grasa.
- Vegetales: Cocidos, calabaza, zanahoria, acelga (solo las hojas, sin pencas), espinaca, zapallitos sin piel, ni semillas, tomate sin piel, ni semillas, patatas poca cantidad para evitar gases.
- Frutas: cocidas, manzanas, peras cocidas. Puré de durazno, damasco, manzana, plátano.
Evita las uvas, cerezas, frutillas.
- Frutas secas o desecadas: Evítalas.
- Cereales: arroz blanco, pastas de sémola, no al huevo.
- Legumbres: Evítalas.
- Aceite: para condimentar purés, o verduras cocidas. No lo utilices como medio de cocción. No mantequilla, ni margarina.
- Bebidas: No tomes café, sólo consume té de manzanilla, cola de caballo, entre otros. No consumas bebidas gaseosas o sodas, sólo consume agua mineral. Evita los zumos de frutas naturales como naranja, toronja. Si luego de la primera semana de tratamiento te sientes mejor, puedes tomarlo diluido al 50%, a la semana siguiente dilúyelo al 75%, y por último tómalo sin diluir.
Ten en cuenta que en la litiasis de la vesícula biliar, la alimentación es muy importante y debes tenerla muy presente.