La presencia de vitamina B en tu dieta es algo fundamental para que mejores tu memoria. Así es como puedes añadir a tus platos algunas dosis de aceite de germen de trigo o levadura de cerveza, por ejemplo. También las legumbres la aportan en interesantes niveles.
Existen muchas plantas para la memoria que también podrán ayudarte para estas circunstancias. Algunas de ellas son el ginkgo biloba, el ginseng o las uvas (sobre todo en pasas). No dudes en hacerlas partícipes de tu alimentación.
Otros alimentos como frutos secos (nueces, almendras, etc.), el foie gras, pescados (altas dosis de fósforo), alimentos con capacidad antioxidante y frutos rojos (fresas, frambuesas) podrán ayudarte. De todos modos, no olvides ejercitar tu memoria y mantenerte mentalmente activo para evitar aún más este problema.