De esas 2500 kilocalorías, al menos 800 tienen que quemarse con actividades de alta intensidad. Es decir del total de actividad aeróbica que realices, un 30% aproximadamente lo deberías hacer a una velocidad mayor.
Esto indica que para cumplir con esa pauta deberías quemar 500 kilocalorías por día en cinco sesiones a la semana. De esas 500 kilocalorías diarias, 150 deberían hacerse a mayor intensidad.
La intensidad la puedes medir con la frecuencia cardíaca que debes alcanzar para que el ejercicio trabaje en la zona programada. La fórmula es:
220 edad x 0,90 = Frecuencia Cardíaca límite superior
Esas pulsaciones son a las que tienes que llegar y no sobrepasar para que la actividad aeróbica se realice a gran intensidad.
¿Cómo lo puedes lograr? En una sesión de 30 minutos, corriendo a 13 km por hora, una persona debería correr 7 veces a mayor velocidad (17 km por hora), intercalando un minuto de alta intensidad con tres minutos de baja intensidad para recuperar.
Estos valores son aproximados para una persona de 60 kilos y para rutinas de sólo 30 minutos de duración realizadas 5 veces a la semana. Recuerda que siempre considerando que logres un balance calórico.