El escaso desarrollo de las pantorrillas puede llevar a una sobrecarga de la articulación del tobillo, por no existir una masa muscular suficientemente grande para absorber los impactos de la marcha y el salto.
El gemelo es un músculo muy corto, fuerte y potente, por lo que hay que estimularlo con muchas repeticiones y series, o una resistencia importante. Hay que ejercitarlo hasta que sientas que el músculo se fatiga y empieza a quemar.
Ejercicios para gemelos
- De pie. Piernas juntas. Eleva ambos talones a la vez subiendo lo más que puedas a puntas de pie.
- De pie. Cruza una pierna por detrás de la otra, de modo que quede suspendida del piso. Eleva el talón de la pierna que está en el suelo, subiendo a punta de pie en la máxima extensión. Repite del otro lado.
- De pie. Camina dando pasos muy pequeños del tamaño de tu pie, haciendo un movimiento exagerado, apoyando primero el talón, luego la planta del pie y finalmente los dedos, terminando en punta de pie elevando los talones.
- Cuando finalices estira las pantorrillas llevando el pie hacia una flexión dorsal, es decir dirigiendo el empeine hacia la rodilla.