Por cada kilo de músculo que ganas, se traduce en un aumento del metabolismo basal que significa 21 kilocalorías extras quemadas al día. Esto no implica que debas añadir más kilos a tu cuerpo, sino sustituir el peso en grasa por peso en músculo.
Es por eso que si haces ejercicios de musculación, puede que bajes de talla corporal, especialmente de perímetro de cintura, y a pesar de todo la balanza no refleja una pérdida de peso importante.
Te puedes asegurar ese aumento efectivo de masa magra realizando una medición de grasa corporal a través de una báscula o aparato de bioimpedancia eléctrica.
Otra forma es hacer un estudio de somatotipo corporal, que si bien es más exacto, también es cierto que es más difícil y caro de realizar.
Para ganar músculo debes necesariamente hacer ejercicios de fuerza que desarrollen el volumen transversal de las piernas, espalda, pecho y glúteos.
También el volumen de trabajo tiene que ser alto, es decir muchas series de entre 8 a 12 repeticiones con un peso que represente entre el 50 al 80% de lo que podrías levantar en una sola repetición máxima.