Uno de los ejercicios más clásicos consiste en acostarse boca arriba, relajar los músculos del rostro, levantar la cabeza hasta que la barbilla toque el pecho y regresar la misma hasta la posición inicial. Repite este mismo ejercicio durante 10 veces y aumenta día tras día, hasta llegar a un número importante de repeticiones.
Otro interesante ejercicio para reducir la papada se realiza de manera muy sencilla. Simplemente siéntate en una silla bien recta, relaja el rostro e inclina la cabeza poco a poco, hacia atrás hasta que veas el techo y sientas tensión en tu barbilla. Vuelve a la posición normal y efectúa repeticiones en aumento cada día.
También puedes hacer otro que no demanda tampoco mucho esfuerzo. Simplemente te sientas bien recto en tu silla, mueves la cabeza despacio a la derecha y colocas la punta de la lengua sobre tu paladar, presionando fuerte unas diez veces. Repite este mismo movimiento desde el costado opuesto.