Pasemos al ejercicio más común para evitar la salida de patas de gallo. Para ello debes usar una técnica muy común. Simplemente toma tu dedo medio y colócalo a la altura del rabillo del ojo. Luego deslizalo presionando suavemente desde esa posición hasta la raíz de tu cabello. Repite este movimiento tanto para abajo como para arriba, cubriendo toda la zona de salida de las patas de gallo.
Si repites este ejercicio facial a diario y con constancia, notarás el efecto antiarrugas de los mismos. El cuidado de la piel será mucho más efectivo si realizas cotidianamente este y otros ejercicios destinados a tu rostro.