Hablando de una manera mucho más técnica, los músculos de la expresión facial (o músculos miméticos), se hallan debajo de la piel. Se diferencian de otros músculos esqueléticos, ya que no tienen fascias o fundas fibrosas. Estos se distribuyen en torno a los orificios faciales y en sentido longitudinal: fisura oral, ocular, cavidad nasal, poros acústicos, etc.
A su vez, los músculos faciales se dividen en cuatro grupos: epicraneales, obriculares de los ojos, boca y nasales. Los músculos de la masticación que posibilitan el acto de la digestión, comprenden cuatro grupos: temporal, masetero, pterigoideo medial y pterigoideo lateral.
Su debilitamiento, obviamente, conlleva la aparición de arrugas en el rostro y una repercusión en el cutis. Es por esto que puedes poner en práctica algunas interesantes terapias como el yoga facial, los ejercicios faciales o la risoterapia, entre otros, que serán excelentes trabajos antiarrugas y contribuirán al cuidado de la piel.