Siempre debes tener en cuenta qué partes quieres mejorar. Por ejemplo, puedes comenzar haciendo algunos ejercicios para los párpados, haciendo rotación de ojos. Luego puedes continuar con un ejercicio de mejillas, para moldearlas mejor. Generalmente estos constan de ejercicios que se realizan mediante la boca y la inhalación y expulsión de aire.
Puedes continuar con ejercicios de elasticidad facial. Estos sirven para dotar a la piel y los músculos del rostro de una mayor tonicidad para mejorar su aspecto. Por ejemplo, puedes hacer ejercicios de contracción. También para la papada puedes hacer algunos ejercicios faciales para reducirla. Por último es bueno cerrar la sesión de ejercicios faciales con un buen lavado de cutis y una exfoliación para dejarlo a tono.