Caminar por lo menos durante 30 minutos por día incrementa tu estado de condición. Si caminas regularmente, es seguro que obtendrás un descenso en la presión arterial, un aumento del tono muscular, incremento de la energía, mejor densidad ósea, aumento de la circulación y menor nivel de colesterol total.
Lo mejor que tiene caminar es que es simple, sencillo y no requiere de equipamiento ni aparatos especiales para ejercitarte.
En general es mejor una caminata enérgica que una hecha lentamente. Si estás fuera de forma deberías comenzar con una caminata suave e ir incrementando la distancia y el tiempo para luego aumentar la velocidad de marcha.
Cuanto más rápido camines, más calorías quemarás. Por ejemplo, una persona de 65 kilos caminando a un ritmo de 3 km por hora quemará aproximadamente 160 kilocalorías. La misma persona caminando a un ritmo de 6 km por hora quemará unas 320 kilocalorías en una hora.
Asimismo el incremento del metabolismo producido por la caminata perdura aproximadamente por media hora más.
Además encontrarás que a medida que seas perseverante con tu rutina, podrás caminar cada vez más tiempo y también hacerlo más rápidamente.
Las escuelas de técnicas corporales usualmente recomiendan caminar, como el ejercicio más básico y simple de hacer para abordar el trabajo inicial de postura corporal.