Por tanto, a mayor perímetro de cintura, mayor riesgo cardiovascular. Los niveles críticos se sitúan, en las mujeres a partir de los 88 centímetros de cintura, y en los hombres cuando pasan los 102 centímetros.
Tienes una fantástica oportunidad y una gran motivación para reducir tu cintura, ya que además de lucir estéticamente como deseas, te proteges de un gran riesgo de patologías vasculares.
La forma más adecuada y precisa para lograr esto, es la combinación de una dieta con ejercicio físico.
Estando la dieta en orden de prioridad por encima de la actividad física. Sin embargo, en este caso en particular, el ejercicio físico debe estar presente sin excepción.
Los aeróbicos, son el método más eficaz para lograr un rápido descenso de los niveles de grasa en el organismo.
La explicación es que utilizan grandes grupos musculares a la vez, de manera repetitiva y en forma continua, lo que permite quemar grandes cantidades de calorías.
De todos modos, un programa de fuerza con máquinas o pesas, supervisado por un profesional, para que planifique la carga adecuada a cada uno, tiene los mismos efectos para adelgazar que los aeróbicos, con la ventaja que además logras tonificar y desarrollar una musculatura fuerte y estable.