En realidad, el ácido láctico es un mecanismo de defensa que pone en funcionamiento el cuerpo para no colapsar, de lo contrario caerías extenuado por el esfuerzo y podrías dañar gravemente tu salud.
Esa fatiga que vas sintiendo y se va acumulando en los músculos te avisa que:
- debes suspender el ejercicio,
- debes bajar la intensidad del mismo para poder seguir corriendo,
- o que, si continúas a esa intensidad, podrás sólo sostenerla por unos segundos más, hasta que debas parar obligadamente por calambres y acumulación de cansancio muscular.
La resistencia anaeróbica es la capacidad de realizar una actividad intensa sin la presencia de oxígeno, te permite prolongar unos segundos el nivel de ejecución del ejercicio antes que debas parar o bajar la intensidad.
¿Para que sirve conocer estos conceptos?
Si tienes la posibilidad de realizar un estudio de consumo máximo de oxígeno, podrás conocer donde se ubica tu umbral anaeróbico y relacionarlo con tu frecuencia cardíaca.
De esta manera puedes planificar en que zona aeróbica entrenar, en la de máximo consumo de oxígeno (cercano al umbral anaeróbico) que te servirá para competir en carreras de resistencia, o si prefieres entrenar en las zonas regenerativas (baja intensidad) o superaeróbicas (intensidad media).
Esta planificación de entrenamiento te permitirá elegir tus objetivos para lograr tus metas de forma más eficaz y profesional.