La etapa preoperatoria va desde los 2 hasta los 7 años. En esta etapa lo más importante es el surgimiento del lenguaje como una de las funciones más importantes de la inteligencia. En esta etapa además se van a interiorizar acciones de la etapa anterior, la sensorio motriz, pero aún estas interiorizaciones no tienen el carácter de operaciones como sí sucederá durante la etapa de las operaciones concretas y luego las operaciones formales.
Sin embargo, desde el punto de vista afectivo o emocional durante esta etapa va a suceder algo muy importante que es estructurante de la personalidad del niño y el futuro adulto. Me refiero a lo que Sigmund Freud (el padre del Psicoanálisis) denominó El Complejo de Edipo.
En esta etapa se puede describir de forma general un período en el cual el niño va a tener una especie de enamoramiento de su madre, una identificación con su padre y al tiempo una rivalidad con éste.
En el caso de la niña sucede lo contrario, se va a enamorar del padre y se identificará con su mamá con la cual va a rivalizar compitiendo por el padre. Esta dinámica se va a dar obviamente de forma simbólica pero va a tener una realidad que opera y estructura la personalidad del niño y es parte del desarrollo emocional en la cultura occidental.
Se supone que tiene que haber un pasaje adecuado por esta etapa, en el sentido que el niño por un lado y la niña por el otro, van a ver frustrado su deseo de lograr el amor de su madre o padre según el caso. Ya que el verdadero amor está vedado por la ley de prohibición del incesto, el corte que hará la madre en un caso y el padre en el otro (o ambos) van a estar diciéndole (de forma simbólica), de alguna forma al niño que el incesto está prohibido y que tendrá que salir a buscar fuera del grupo primario o familiar, su futura pareja y amor sexual o la satisfacción de sus deseos.
Con esto se estructura nada menos que un principio de realidad y de entrada en la cultura, por lo que vaya si será importante y estructurante esta etapa entre los 3 y los 5 años. En suma, los límites que marquen los padres y/o los cortes en cuanto a la satisfacción/frustración de los deseos del niño o la niña, van a estar permitiendo una resolución adecuada de la etapa edípica que comienza a los 3 años y finaliza a los 5 aproximadamente.