En primer lugar se hace la recepción y separación de los mostos, momento en el cual se escogen solamente los mostos yemas y mostos primeras. Estos fluyen a través de varias sustancias sólidas, llevándose consigo los pigmentos que luego le darán el color particular al vino rosado.
El estrujado y prensado sirve para eliminar algunas impurezas que trae la materia, como ser escobajos y raspones. Luego, el mosto se estruja y se lo lleva a contacto con el hollejo, por no más de 16 horas, para evitar que así se de comienzo a una fermentación prematura. También puede prensar la pasta luego de un estrujado suave al comienzo.
La fermentación, ese proceso fundamental dentro de la elaboración de vinos, se inicia sin ningún tipo de hollejos y tiene que hacerse a una temperatura rigurosamente vigilada.
El resto de los pasos que comprenden a la elaboración del vino rosado son exactamente los mismos que los que corresponden a la del vino blanco. Es decir, el trasiego y clarificación, como así también el embotellado.