Es decir, tiene momentos en que ingiere alimentos de alto contenido calórico de forma compulsiva a lo cual siguen sentimientos de culpa y de perder el control. Además, la persona bulímica tiene momentos en los que la persona no come, ayuna o come muy poco, hasta que al tiempo, vuelve a tener un episodio compulsivo de ingesta.
Para evitar aumentar de peso debido a la ingesta compulsiva realiza conductas inadecuadas, como provocarse el vómito. Con esto compensa la culpa que le ocasiona la ingesta compulsiva realizada durante el atracón. En general, la persona bulímica esconde este tipo de conductas, ya que sienten mucha vergüenza y culpa.
Además de los vómitos suele emplear otros métodos compensatorios para tratar de no subir de peso:
- Uso en exceso de laxantes y diuréticos
- Enemas
- Realizar ejercicio físico de forma intensa
- Ayunar
Según el DSM-IV y el CIE-10 (Manuales internacionales de criterios diagnósticos de enfermedades mentales), para existir una bulimia propiamente dicha deben haber:
- episodios de atracones y
- conductas compensatorias inadecuadas durante tres meses y 2 veces a la semana por lo menos.
- afecta a mujeres jóvenes, entre 13 y 22 años aproximadamente.
- afecta a población de clase media y alta.
- Es una enfermedad que presenta un alto índice de mortalidad.
Otros aspectos sociales configuran este tipo de sintomatología y patología mental contemporánea como:
- los ideales de cuerpo,
- estar delgado,
- la cultura del hedonismo,
- el verse bien, o
- la imagen de la mujer perfecta.
Otra cuestión importante es que la imagen corporal está perturbada, la joven se ve gorda cuando no lo está.
Es fundamental para afrontar la bulimia:
- la psicoterapia psicoanalítica,
- la medicación psiquiátrica como antidepresivos y antipsicóticos
- así como el abordaje nutricional como dispositivo terapéutico.