Sin duda alguna, la albahaca destaca por su particular frescura. Siempre lo ideal es emplear las hojas directamente cortadas desde la planta, dándole a cualquier plato ese característico toque herbal, fresco y tremendamente aromático.
Lo más común es que la albahaca sea empleada, como señalábamos, directamente sobre la parte final de la preparación de los platos, así su frescura y sabor se conservan intactos. Así es como es muy común que aparezca en una ensalada caprese, en un buen pesto para espaguetis o en pizzas como la tradicional margarita.
Pero también sus usos en la cocina pueden ser muy diversos. Sus hojas pueden aromatizar vinagres, infusiones o bien formar parte de un licor casero de albahaca. Además, puede ser empleada seca en guisados y otros preparados de cocción lenta.