Básicamente el curry suele ser tremendamente aromático y le confiere a cualquier plato el tradicional sabor de la amalgama de los diferentes condimentos. Algunas de las que forman parte habitualmente son cúrcuma (que le da el color amarillento), mostaza, comino, fenogreco, pimienta de cayena, azafrán, canela, cardamomo, apio o cilantro, entre otras.
La conformación del curry varía mucho de acuerdo a las regiones de la India en donde ha sido preparado. Es que siempre sirve para aromatizar las diversas comidas que se estilan en cada zona. Así es como nos encontramos que el curry del norte es más bien suave, el del sur es mucho más picante o el punjabí (típico de la zona cercana a Pakistán) ni siquiera lleva la característica cúrcuma.
Los platos que se pueden preparar con curry son realmente muy diversos. Generalmente son estofados e incluyen arroz, vegetales, alguna carne en particular e incluso elementos que dotan de dulzor y untuosidad al plato, como la leche de coco. Este curry de pollo es una de las recetas más tradicionales.