En primer lugar, se le coloca directamente agua de red y en la segunda parte, agua bien fría. De ese modo, se consigue que el turbio frío se precipite al fondo del tanque y se pueda eliminar fácilmente por filtración.
Cabe alcarar que el agua y el mosto de la cerveza, en ningún momento se juntan ni deben juntarse.
De ese modo, cuando el proceso de enfriado por medio de enfriador tubular contracorriente (puede ser también de placas) ya ha culminado, el mosto queda listo para la inyección de aire y para que se pase al proceso de fermentación.