"Señor, te damos gracias porque podemos decirte: este es nuestro hijo, fruto a la vez de tu vida y nuestra vida, de tu amor creador y nuestro amor de padres. Nos llenaste de alegría cuando supimos que llegaba, le hemos querido antes de conocerlo y lo hemos vivido desde que le sentimos vivo. Dale ahora, Señor, vida abundante: que crezca sano, que su cuerpo se desarrolle con el vigor de la buena naturaleza; y que, desde la gratuidad de lo que le das, sepa estimar y proteger siempre a los más débiles. Amén."
"En este día especial, la luz de Dios se encenderá en tu corazón... ¡Para iluminar todo el camino de tu vida!"
"Dale ahora, Señor, vida abundante: que crezca sano, que su cuerpo se desarrolle con el vigor de la buena naturaleza; y que, desde la gratuidad de lo que le das, sepa estimar y proteger siempre a los más débiles. Amén."
"Señor, gracias te doy por hacernos partícipes de una nueva vida protege y cuída su cuerpo y alma
para que llegue sano a la luz del mundo y a la nueva vida del bautismo"
"Hoy, Señor, te presentamos ante ti, todo lo que somos y todo lo que tenemos, nuestro hijo. Deseamos ponerlo ante ti con un corazón abierto como el de Maria y así conocer tus designios. Dale fuerza suficiente para que pierda los miedos y pueda ver claro el proyecto de vida que le tienes. Y a nosotros danos la sabiduría para saberlo guiar."
¿Quieres más frases sobre diferentes tópicos? Prueba con estos artículos: