Esta aclaración permite vislumbrar el carácter combativo, marcial que domina este deporte, donde la competencia se resuelve en la lucha uno contra uno, con determinadas reglas de contacto.
No debe asustarte como padre o madre este aspecto del karate ya que, bien enseñado, el niño prácticamente no entra en contacto directo con un adversario, sólo se limita a marcar golpes sobre distintos puntos del cuerpo, casi sin tocarlo.
Pero esto se da sólo en condiciones de competición, el entrenamiento de karate proporciona diversos beneficios a los aspectos de la conducta del niño. Estos son el ámbito motor, el cognitivo y el socio-afectivo.
- Ámbito Motor:
La práctica del karate en niños desarrolla principalemente la fuerza, la velocidad, la coordinación, el equilibrio, la flexibilidad y aspectos perceptivos como la noción espacial y temporal.
- Ámbito Cognitivo:
La necesidad de repetir los ejercicios y luego unirlos en una secuencia ininterrumpida para realizar elKata, permite al niño desarrollar su intelecto al tener que memorizar los diversos movimientos de cada ejercicio y la serie secuencial. Además debe relacionar cada movimiento que aprende con una finalidad determinada para el combate en competición, estimulando el pensamiento táctico.
- Ámbito Socio-afectivo:
Como en toda actividad el aspecto socio-afectivo es inseparable de cualquier actividad que se realice; el deporte tiene el plus de dar una cantidad muy grande de valores que pueden ser trabajados desde la infancia. Así es como, en el karate, el niño aprende lo que es la paciencia, la disciplina, la voluntad, el mérito, la excelencia, el respeto por los mayores y la jerarquía, el control de si mismo y el conocimiento de sus propios límites.
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