Materiales necesarios:
- Pulpa de papel.
- Recipiente profundo.
- Agua
- Bastidor de madera (podrás adquirirlo en casas especializadas)
- Un lienzo o tela absorbente
- Prensa ( no es imprescindible, puede sustituirse)
- Llena el recipiente con agua. Calcula 5 litros, por cada taza de pulpa que vayas a utilizar.
- Agrega la pulpa, agitándola con la mano para que quede en suspensión.
- Sumerge el bastidor en forma vertical, luego rótalo y retíralo horizontalmente.
- Deja que se escurra y quita el contramarco.
- Vuelca el contenido del bastidor sobre el lienzo.
- La hoja así formada quedará adherida al mismo. Puedes ir superponiéndolas, lienzo por medio.
- Prénsalas antes de que comiencen a secar. Para ello, a falta de prensa, puedes utilizar cualquier cosa que ejerza suficiente peso y en forma pareja, sobre toda la superficie.
- Dejalas el tiempo que sea necesario hasta que se sequen por completo.