- Corta la fruta o verdura elegida en rodajas finas, no mayores de medio centímetro de espesor.
- Coloca las rodajas entre hojas de papel absorbente y presiona para que eliminen el líquido, cuidando que no se rompan.
- Repite esta operación, con otro papel seco, tantas veces como sea necesario, para que eliminen la mayor cantidad de agua posible.
- Expone las rodajas al sol, durante varias horas, para que se sequen aún más.
- En una asadera, coloca una capa de sal gruesa y sobre la misma, una rejilla.
- Deposita sobre la rejilla las rodajas que vas a disecar.
- Lleva al horno a fuego mínimo y con la puerta entreabierta, y deja un par de horas.
- Retira las piezas disecadas.
Si fuese necesario, repite el procedimiento al día siguiente.
Las piezas obtenidas son ideales para emplear en la elaboración de velas de gel con inclusiones.