Por ejemplo, una de las maneras de consumir el té que tienen en esa región es beberlo mezclado con el mantequilla, sal y también leche, haciendo algo que ellos llaman Po Cha. Esta es una bebida ideal para el frío. Se emplea té negro convencional y se lo mezcla con los ingredientes ya citado. Es esencial emplear leche de dri, que es la hembra de ese animal llamado yak, que ocupa la zona tibetana.
Otra de las costumbres que tienen en ese lugar con respecto al té tiene que ver con las reglas de protocolo. Por ejemplo, hay una muy ligada a la tradición. El anfitrión sirve al invitado un vaso de vino de cebada. Este debe mojar un dedo tres veces y hacer un gesto, en honor a Buda, Dharma y Sangha. Luego, la taza de té será llenada en dos ocasiones y tendrá que ser terminada para que no sea una muestra de desprecio. Para terminar este complicado ritual, el anfitrión le regalará una botella de vino al huésped, pero antes deberá beberse un vaso y terminarlo para no deshonrar el regalo. Toda una complicada tradición ancestral.