Los microorganismos para realizar el compostaje se obtienen generalmente de estiércol de caballo, o de algún otro animal herbívoro. En cambio, los insumos de materia orgánica, se pueden obtener de diversas fuentes, como por ejemplo los residuos vegetales domésticos, las hojas de los árboles, plantas secas, etc.
El compost, constituye uno de los mejores abonos naturales (orgánicos) que podemos utilizar en la huerta orgánica, esto es así, porque además de fertilizar el suelo, le otorga una serie de propiedades muy importantes.
El suelo de la huerta orgánica, debe ser abonado (fertilizado) por lo menos una vez al año. Para que nuestra huerta siga siendo orgánica, no podemos agregarle fertilizantes químicos, por que estos no respetan los procesos naturales de los alimentos que cultivamos. Por lo tanto, necesitamos abundante cantidad de compost, el cual podemos realizar en nuestra casa.