Té verde frío con limón
Prepara un té verde bien cargado con un litro de agua y déjalo infusionando durante un par de minutos. En una jarra coloca azúcar, hielo y el zumo de dos limones. Vierte el té ya preparado sobre la jarra y mezcla, sirviendo con un poco más de hielo en cada vaso. Inigualable para el verano.
Té negro con salvia
¿Te interesa preparar un té negro con un agradable toque herbal? Intenta esta opción. Prepara tu té como habitualmente lo haces y cuando lo tengas reposando, añade una o dos hojas de salvia. Verás el curioso sabor que le otorga al momento de beberlo.
Té verde frío con menta
Esta es otra excelente manera de beber el té verde bien frío. Simplemente tienes que prepararlo bien fuerte por cada litro de agua y dejarlo infusionando con algunas hojas de menta durante tres minutos. Luego repites la preparación al igual que con el té verde con limón: jarra, azúcar y hielo. Refrescante y sano a más no poder.