Si bien la mayoría de los productos de limpieza a la larga son biodegradables, el aumento en la producción y consumo de estos materiales, ha conducido a que los organismos vivos, encargados de su degradación se saturen e inactiven. Las bacterias no son capaces de degradar cualquier tipo de materiales, sino sólo determinadas sustancias.
La biodegradabilidad de los materiales empleados en la fabricación de productos de limpieza, depende tanto de la capacidad de estos de ser desintegrados por microorganismos que les permitan reintegrarse a la naturaleza, como por la disponibilidad de esos microorganismos en el ambiente en concentraciones suficientes para actuar sobre las sustancias contaminantes producidas.
En el proceso de biodegrabilidad algunas sustancias químicas contaminantes son empleadas como alimento por los microorganismos, que las usan para obtener energía y sintetizar otras sustancias como aminoácidos y nuevos tejidos. Los materiales orgánicos se pueden degradar en forma aeróbica, con empleo de oxígeno o de forma anaeróbica, sin necesidad de oxígeno.
Se dice que un producto no es biodegradable, cuando el material que lo constituye requiere un tiempo demasiado prolongado para que los microorganismos lo descompongan o su concentración en el ambiente supera la capacidad de los organismos disponibles para su procesamiento.
Entre los productos biodegradables de limpieza, se encuentran los detergentes ecológicos, que contienen tensioactivos muy biodegradables y están libres de otras sustancias de difícil degradación. Los productos biodegradables y ecológicos de limpieza, cumplen con la consigna de estar compuestos por sustancias no contaminantes y de fácil biodegradación. Adóptalos y contribuirás a la preservación del planeta. Puedes comenzar conociendo las plantas para hacer jabón ecológico y aprendiendo cómo hacer jabón líquido casero y cómo fabricar jabones ecológicos en tu propio hogar.